LOS 3 ERRORES MÁS GRAVES ANTES DE ENTRAR A INSOLVENCIA
Y por qué pueden dañarte el proceso antes de empezarlo
Hay algo que pasa todo el tiempo.
Las personas no llegan a la insolvencia de un momento a otro; llegan después de semanas o incluso meses intentando “arreglar” la situación por su cuenta.
Y en ese intento, muchas veces terminan haciendo exactamente lo que no deberían.
Si tuviera que resumirlo, diría que hay tres errores que se repiten constantemente. Y lo más complejo no es solo que existan, sino que, cuando finalmente se inicia el proceso, en muchos casos ya es tarde para corregirlos.
Veamos:
- Vender bienes “para organizarse”
Este es el clásico.
“Vendo el apartamento”,
“vendo el carro”,
“muevo ese dinero y luego miro lo de la insolvencia”.
Suena lógico. De hecho, en la vida cotidiana lo sería.
Pero en la insolvencia no funciona así.
El problema no es la venta en sí, sino el momento en que se realiza y el efecto que genera. Cuando una persona vende bienes poco antes de iniciar el proceso, lo que se interpreta no es una solución, sino una señal de alerta:
– ¿Por qué este deudor se quedó sin activos justo antes de declararse en insolvencia?
Y ahí es donde empiezan los problemas.
Porque esas operaciones pueden devolverse. Literalmente.
He visto casos donde lo que la persona intentó “organizar” termina volviendo al proceso, como si nunca hubiera salido de su patrimonio.
- “No contar todo” (porque “eso no es tan importante”)
Este error es más silencioso, pero igual de delicado.
No suele haber mala intención evidente. Generalmente se da así:
“eso no lo pongo”,
“eso no es relevante”,
“eso ya pasó”.
El problema es que la insolvencia no funciona con versiones parciales.
Funciona bajo una regla muy clara:
👉 muéstrame realmente cómo estás
Cuando la información no coincide, los acreedores lo detectan.
Y cuando lo detectan, lo objetan.
En ese momento, el proceso deja de ser una negociación y se convierte en un escenario de desconfianza.
Y ahí es donde todo se complica.
- “Arreglar” las deudas con la familia
Este es el más delicado… y el más común.
Antes de entrar al proceso, algunos hacen esto:
- Firman pagarés con familiares
- Aumentan deudas internas
- Reorganizan el pasivo
La idea es tener “control”.
La intención es entendible. Pero la ley ya contempla este tipo de situaciones.
Actualmente, estas deudas no se tratan como cualquier otra, sino como créditos postergados.
Y eso cambia todo.
¿Y qué significa esto en la práctica?
- Se pagan de último
- Pierden peso en el proceso
- No pueden desplazar a los acreedores reales
Y si, además, estas operaciones coinciden con transferencias de bienes dentro del mismo círculo familiar, el asunto deja de ser únicamente técnico y puede generar cuestionamientos más serios.
En resumen:
Hay algo que suelo decirle a los clientes cuando llegan en este punto:
La insolvencia no es solo lo que haces dentro del proceso…es todo lo que hiciste antes de entrar. Y muchas veces, ahí es donde realmente se define todo.
Edward Ordoñez Saavedra
Abogado – Derecho Privado
ITD Abogados Especializados



